“Es de todos el Black Star Line”: a 10 años, la memoria exige reconstrucción en Limón
El ingeniero Ramiro Crawford Sterling revive el impacto del incendio y cuestiona la inacción.
La presión crece desde la comunidad y la diáspora afrodescendiente para recuperar este símbolo histórico.

Una herida abierta en el Caribe
Han pasado diez años, pero en Limón el recuerdo del incendio del Liberty Hall Black Star Line sigue tan vivo como el primer día. No es solo memoria: es una herida abierta.
El ingeniero Ramiro Crawford Sterling lo resume con contundencia al describir aquel momento como “la página más triste de lo que ha ocurrido en el Caribe de Costa Rica”.
El edificio, levantado en madera y zinc con detalles del estilo victoriano inglés, no era una estructura cualquiera. Allí se tejieron historias, encuentros y luchas vinculadas al pensamiento de Marcus Garvey y la organización UNIA. Su pérdida significó mucho más que la destrucción de un inmueble.
Diez años de espera… y de preguntas
Lo que más pesa hoy no es solo el incendio, sino el tiempo que ha pasado sin respuestas claras.
“Diez años… todavía uno, dos, tres años…”, lamenta Crawford, reflejando una frustración que ya es colectiva.
La incertidumbre también se percibe fuera de Costa Rica. Visitantes internacionales siguen preguntando por el lugar, sorprendidos al saber que ya no existe:
“¿Cómo que no está el Liberty Hall ahí?… ¿Todavía no lo han reconstruido?”
Esa reacción revela algo clave: el Liberty Hall no era solo de Limón, era parte de una memoria compartida en todo el Caribe y la diáspora africana.

Más que un edificio: un símbolo colectivo
Para quienes lo conocieron, el Liberty Hall representaba identidad, historia y orgullo.
“Es de todos el Black Star Line, y es cierto”, afirma Crawford.
Ese sentido de pertenencia trasciende generaciones y fronteras. El lugar fue un punto de encuentro fundamental para el movimiento garveyista y un referente cultural que conectaba a comunidades afrodescendientes dentro y fuera de Costa Rica.
Reconstruir también es reparar
Hoy, la discusión va más allá de levantar una estructura física. La reconstrucción del Liberty Hall se plantea como una oportunidad para recuperar memoria, dinamizar la economía local y fortalecer el turismo cultural.
También se inserta en un debate más amplio sobre reparación histórica y reconocimiento de la herencia afrodescendiente, un tema que gana cada vez más espacio en la agenda internacional.
Mientras tanto, el mensaje desde Limón es claro: la historia no puede seguir esperando.